lunes, 6 de febrero de 2012

Königsberg. Un libro a los cuatro vientos [Quadern Nº 183]

Paso a reproducir la reseña sobre Königsberg aparecida en la revista QUADERN de les idees, les arts i les lletres.

UN LIBRO A LOS CUATRO VIENTOS
Gemma Casamajó i Solé


Pocas veces 164 páginas han sido tan desconcertantes y la digestión de esta sopa de letras tan extrañamente extraña.

Es una novela pero podría ser otra cosa: un dragón, fiebre alta o el viento furioso. Königsberg, de Mariano Veloy (Barcelona 1978) es un animal fabuloso provisto de patas y alas; libre y aislado de todos lados: un libro que, como las mejores casas, se ha plantado a los cuatro vientos.

Königsberg no se puede resumir. Hay que ir a la librería, comprarlo, leerlo y, sobre todo, sentirlo más que entenderlo. No es un libro normal y corriente. Es un libro excéntrico: un poco estrafalario, un pelo lunático, un algo extravagante. Por el universo, por el argumento, por los personajes, por el género, por el estilo, por el tono. Un rompecabezas formado por diversas piezas. La más larga, la epístola que el Cardenal Van Steenberghen I, el Fugaz, escribe a su amada Katharina Krügger. La reconstruye un tipógrafo a partir de las notas que este cardenal tomó en los márgenes del ejemplar de La sintaxis de la Luz que guardaba en el bolsillo de la sotana y que se conservaron después de su dramática muerte en las aguas del puerto de Königsberg.

Empacho de letras

Cuando lees el título, Königsberg, tienes el primer empacho de letras. Y el primer desconcierto. No sabes si lo estás pronunciando bien. No sabes si es pueblo, pasado o nombre propio. No sabes si podrás mojar pan en esta novela. Las palabras confirman una sensación semejante: “Al despertar, la Perfecta y Temible Esfera de las Llamas Azules ardía en mi mente del modo exacto en que se describe en el último Circolo Infernale de la La sintaxis de la Luz. A ti, Kath, que desconoces los secretos de la abstracción cósmica, esta Esfera te parecería poco menos banal que un fogón; sin embargo, para un perito de lo cósmico como yo, su visión ha constituido todo un Símbolo”. Continúas empachado, sin saber si lo estás entendiendo bien. Si podrás acariciar a este gato salvaje. Pocas veces antes, 164 páginas han sido tan desconcertantes. Pocas veces antes, la digestión de esta sopa de letras ha sido tan extrañamente extraña. Las historias brotan con humor, con alegría; los géneros manan —ahora teatro, ahora epístola, ahora canción—, los narradores y los personajes se suceden. Al final, puedes acariciar al gato salvaje. Puedes mojar pan en la novela.

Los descubrimientos

Con el descubrimiento del escritor, descubrimos muchas otras cosas. Por un lado, un sello editorial asturiano (Pez de Plata) que edita como un guante, como un lirio, como un buñuelo dentro de miel. Si el pez de plata que vive debajo del agua mide nueve milímetros, tiene las escamas plateadas y roe el papel, Plez de Plata escoge bien el papel, tiene las escamas bien pintadas —porque la editorial nace con el objetivo de establecer una comunicación directa entre la pintura y la literatura— y pesa lo que pesan sus tres colecciones de libros: Brotadura, Subversiva y Narrativa Pez de Plata. Por otro lado, descubrimos las ilustraciones de los hermanos Marc y Bernat M. Gustà, que se han instalado a vivir dentro del libro y han cruzado la cubierta, la contracubierta y el lomo con un excelente dibujo que también podría ser otra cosa: otro dragón, otra fiebre alta u otro viento furioso.

Gemma Casamajó i Solé es periodista y profesora de escritura en la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la Universitat Autònoma de Barcelona. Escribe versos, hace crítica literaria en la revista Time Out y trabaja en la cooperativa L’Apòstrof.

 

2 comentarios:

Mercè dijo...

Que crítica tant exacta. Comparto el hecho de que esta novela no se puede resumir se ha de leer y sentir y disfrutar de coger este libro que la editorial Pez de Plata ha editado con tanta delicadeza.

Pez de Plata dijo...

Gracias por esas palabras, Mercè. Me alegro mucho, sobre todo por Mariano Veloy. Se merece la más que notable acogida que está teniendo su novela. Un saludo,

JSG