jueves, 19 de diciembre de 2013

domingo, 15 de diciembre de 2013

"Después de Rita" (Avui, 13 de diciembre de 2013)



La sonrisa de Orson, y la de Marc Lluís Llort.
Avui, 13.12.13

Veloy debutó hace un par de años con la novela Königsberg, también en Pez de Plata. Aquella obra era personalísima, barroca, con momentos desmesurados, sí, pero lúcida y fresca. Distinta, sino de todo, de casi todo. En aquella obra Veloy era como el Marc Márquez de 125cc, genial —como ahora que ha ganado el mundial de moto GP—, osado, pero que, por el hecho de no temer al riesgo, de vez en cuando se iba por los suelos. Veloy ha tenido la voluntad, y se ha salido, de domar una imaginación superlativa, rizada y colorida y un humor con mezcla de calibres. El resultado es Después de Rita, brillante “como estrellas de papel de plata”. Son 108 páginas de narración concisa y depurada. No críptica. No prosa poética. Mejor. Encontramos muchos referentes que ganan valor al no ser claramente convocados. Es decir, Veloy no imita a nada, pero algunos fragmentos inquietantes pueden evocar al David Lynch de Mullholland Drive, también en cierta parodia de determinada creación cinematográfica, pinceladas con el colorismo medio naïf de Amélie, un humor muy y muy sutil… Y también los silencios de Beckett. Unos silencios nunca impostados; están ahí, se notan, se sabe. Después de Rita está lleno de angustia, de asfixia, del vacío que dejan los padres muertos, de caídas salvadas en el últimos instante. Y de los esfuerzo por alcanzar aquello que queremos, aquello que soñamos. En el caso del joven protagonista, Nino Clau, lo que quiere es ser actor: El Gran Actor. En un deambular vital que lo lleva del sofá de casa a un mundo al mismo tiempo realista y onírico —como cuando soñamos acciones tan reales que al despertar las echamos de menos—, conoce distintos personajes con sus historias y deseos. Y con esto Velo tiene suficiente para bastir una obra breve y densa, que toca temas que nos puede coger por las tripas, con estilo depurado pero no raquítico. Como la danza japonesa butoh, que se manifiesta desde la contención y el mínimo movimiento con el máximo sentimiento y expresión. La narración avanza fluida y con ritmo. Parece escrita sin preparación previa. Y funciona. Incluso en el momento más difícil, cuando no sabes dónde irás a parar: en qué momento y de qué manera hay que cerrar la obra. Y Veloy es preciso. Vamos de un terrado de Barcelona y un presunto conato de suicidio a un entrañable francés –que vende corbatas con dibujos de Max Ersnt— que persigue el amor de una trapecista con aroma de mandarinas. Y conocemos a un director de cine, entre Iván Zulueta y Albert Serra, que quiere emular Orson Welles. Y su eficiente ayudante, con un peinado de micrófono. Y a Rita, una actriz espontánea hija de un cónsul, que pondrá a Nino en una disyuntiva. No sabemos si Nino alcanza su sueño o se limita a reivindicar el derecho a soñar. Lo que sí sabemos es que consigue emular la sonrisa de Orson Welles. Y Veloy puede sonreír con la amplitud de Marc Márquez, porque no ha ganado ningún mundial de nada, pero ha escrito una muy buena novela. Todo un sueño. Y una realidad.

martes, 14 de mayo de 2013

Editorial Pez de Plata: "Cocina de autor"


En recuerdo de tiempos pasados, pero cercanos. Para que no se nos olvide por qué estamos en esto. Por la literatura y la diversión, que van juntas. Por los autores. Por la dedicación completa y el esfuerzo diario. Por todo aquello que se cocinó y por lo que se está cocinando para que vosotros, lectores, disfrutéis de cada plato. Por nuestro cambio de cara. Porque nos gusta lo que hacemos, lo que hicimos, lo que estamos haciendo. ¡Y porque ya volvemos, cojones!


lunes, 6 de agosto de 2012

ESTAMOS DE VUELTA


Estimados amigos,

Tras ocho fatídicos meses de obligada inactividad literaria y editorial (por motivos que nada tienen que ver con la literatura y la edición sino con las plantaciones de macarrones, es decir, aquello interno y troncocónico que, a base de mala fe y peores propósitos, corroe el engranaje de una pequeña editorial como la nuestra), podemos asegurar que el equipo de Pez de Plata se ha reducido a la mitad...

Resumiendo: volveremos a la carga con nuestra filosofía de siempre, redoblando esfuerzos con humor y valentía. Lógicamente, se nos han ido en el entrañable episodio buenas y divertidas oportunidades. Y también hemos perdido en el camino varias cosas, entre ellas la web de la editorial y los correos. ¡Al carajo! Les pedimos un poco de paciencia para remodelar la finca: seremos breves. También, y esto es lo más importante, los abajo firmantes pedimos perdón a todos los lectores y seguidores que han confiado en nuestro proyecto, y les damos las gracias por las constantes manifestaciones de apoyo.

Nuestras disculpas para los autores del sello por no haber leído El arte de la guerra de Sun Tzu. Quizá habiendo mejorado a tiempo nuestra estrategia militar hubiéramos podido salir mejor parados. Diego Medrano, Marco Lúbrico, Celso Emilio Ferreiro (in memoriam), Jorge Ordaz y Mariano Veloy. Gracias por vuestra comprensión.

Nuestras disculpas también (y nuestro agradecimiento) a todos los escritores, artistas y colaboradores que han hecho posible la edición de los cinco títulos que, hasta el momento, lucen en el catálogo de Pez de Plata. Aquí están, por orden de aparición, y no se nos olvida ninguno: Leopoldo María Panero, Miguel G. Díaz, Julia Olivares, Ramón Nicolás, Luis Ferreiro, Pedro Rico, Enrique Oria, Manuel Manzano y Marc & Bernat M. Gustà.

Por el momento, esto es todo. Y no es poco. Seguimos vivos... Pronto les presentaremos nuestra nueva cara, nuestras nuevas ideas y proyectos.

Podéis contactar con nosotros, hasta que coloquemos los muebles, en la siguiente dirección: pdpeditorial@gmail.com

A los que tengan vacaciones, buen verano, buenas lecturas. A los que no, fuerza y pelea. Todo llega.




EDITORIAL PEZ DE PLATA
Jorge Salvador Galindo
Eva Díaz Gutiérrez 

lunes, 6 de febrero de 2012

Königsberg. Un libro a los cuatro vientos [Quadern Nº 183]

Paso a reproducir la reseña sobre Königsberg aparecida en la revista QUADERN de les idees, les arts i les lletres.

UN LIBRO A LOS CUATRO VIENTOS
Gemma Casamajó i Solé


Pocas veces 164 páginas han sido tan desconcertantes y la digestión de esta sopa de letras tan extrañamente extraña.

Es una novela pero podría ser otra cosa: un dragón, fiebre alta o el viento furioso. Königsberg, de Mariano Veloy (Barcelona 1978) es un animal fabuloso provisto de patas y alas; libre y aislado de todos lados: un libro que, como las mejores casas, se ha plantado a los cuatro vientos.

Königsberg no se puede resumir. Hay que ir a la librería, comprarlo, leerlo y, sobre todo, sentirlo más que entenderlo. No es un libro normal y corriente. Es un libro excéntrico: un poco estrafalario, un pelo lunático, un algo extravagante. Por el universo, por el argumento, por los personajes, por el género, por el estilo, por el tono. Un rompecabezas formado por diversas piezas. La más larga, la epístola que el Cardenal Van Steenberghen I, el Fugaz, escribe a su amada Katharina Krügger. La reconstruye un tipógrafo a partir de las notas que este cardenal tomó en los márgenes del ejemplar de La sintaxis de la Luz que guardaba en el bolsillo de la sotana y que se conservaron después de su dramática muerte en las aguas del puerto de Königsberg.

Empacho de letras

Cuando lees el título, Königsberg, tienes el primer empacho de letras. Y el primer desconcierto. No sabes si lo estás pronunciando bien. No sabes si es pueblo, pasado o nombre propio. No sabes si podrás mojar pan en esta novela. Las palabras confirman una sensación semejante: “Al despertar, la Perfecta y Temible Esfera de las Llamas Azules ardía en mi mente del modo exacto en que se describe en el último Circolo Infernale de la La sintaxis de la Luz. A ti, Kath, que desconoces los secretos de la abstracción cósmica, esta Esfera te parecería poco menos banal que un fogón; sin embargo, para un perito de lo cósmico como yo, su visión ha constituido todo un Símbolo”. Continúas empachado, sin saber si lo estás entendiendo bien. Si podrás acariciar a este gato salvaje. Pocas veces antes, 164 páginas han sido tan desconcertantes. Pocas veces antes, la digestión de esta sopa de letras ha sido tan extrañamente extraña. Las historias brotan con humor, con alegría; los géneros manan —ahora teatro, ahora epístola, ahora canción—, los narradores y los personajes se suceden. Al final, puedes acariciar al gato salvaje. Puedes mojar pan en la novela.

Los descubrimientos

Con el descubrimiento del escritor, descubrimos muchas otras cosas. Por un lado, un sello editorial asturiano (Pez de Plata) que edita como un guante, como un lirio, como un buñuelo dentro de miel. Si el pez de plata que vive debajo del agua mide nueve milímetros, tiene las escamas plateadas y roe el papel, Plez de Plata escoge bien el papel, tiene las escamas bien pintadas —porque la editorial nace con el objetivo de establecer una comunicación directa entre la pintura y la literatura— y pesa lo que pesan sus tres colecciones de libros: Brotadura, Subversiva y Narrativa Pez de Plata. Por otro lado, descubrimos las ilustraciones de los hermanos Marc y Bernat M. Gustà, que se han instalado a vivir dentro del libro y han cruzado la cubierta, la contracubierta y el lomo con un excelente dibujo que también podría ser otra cosa: otro dragón, otra fiebre alta u otro viento furioso.

Gemma Casamajó i Solé es periodista y profesora de escritura en la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la Universitat Autònoma de Barcelona. Escribe versos, hace crítica literaria en la revista Time Out y trabaja en la cooperativa L’Apòstrof.

 

jueves, 15 de diciembre de 2011

WENGUÉ, nueva exposición de Juan Falcón.

NOTA DE PRENSA
Este viernes 16 de diciembre se inaugura la obra inédita del 2011 del pintor Juan Falcón. Esta vez hace mención especia al color wengué, que en cierta manera da nombre a la muestra. El artista ha sido fiel al lugar donde cada año expone sus últimas piezas, casi siempre pinturas mezcladas con alguna que otra obra grafica y dibujo al pastel. En esta ocasión recoge una amplia colección de óleos sobre lienzos donde el hilo conductor es el color, un color y sus combinaciones. Entorno a la pieza titulada Adagio (imagen del cartel) gira una serie de pinturas que tienen como protagonista oficial las tonalidades que combinadas entre sí dan como resultado unas imágenes casi escultóricas que sobrepasan las dimensiones del lienzo, como si casi quisieran sobrepasar espacio pictórico.

La inauguración será a partir de las 20:00 horas y contará con un recital poético a cargo de "El ejército de la letra impresa", grupo de escritores ovetenses que organizan el conocido fanzine Letra y puñal (recientemente han publicado el número cinco de su colección). En su presentación dedicaran poemas y pequeños relatos a las obras del artista en un singular recital, cada participante dedicará su escrito al pie de la imagen. Poeta y obra de arte hablaran entre sí, como si se tratase de una tertulia en un café. Artes plásticas y literatura se funde en un espacio común nada desconocido.

Lleven ojos, oídos y puñales...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Königsberg_Suplemento de Cultura d'El Punt-Avui [8/12/2012]

Traducción del texto de Lluís Llort, por Mariano Veloy

‎"Sobre los rechazados, hay casos más modestos, como el barcelonés Mariano Veloy, que después de años de insistencia discreta, ha conseguido publicar la magnífica novela Königsberg. La edición, cuidadosa, es de la editorial Pez de Plata, e incluye una ilustración apropiada que llena toda la sobrecubierta y una lámina de regalo de Marc & Bernat M. Gustà. El texto es osado, imaginativo, divertido, culto, sorprendente, muy trabajado, irónico. Es tan personal de fondo y superlativo de forma que resulta desconcertante, dicho en positivo, como algunas películas de Lynch, pero donde éste pone inquietud y unas pinceladas de alta cultura inusuales; un fogonazo de luz en el ambiente oscuro, social, económico literario por el que pasamos. Repasad conmigo: Veloy, Königsberg (no Kronenburg, que es una marca de cerveza) y Pez de Plata.")




jueves, 24 de noviembre de 2011

Mariano Veloy en Tendències - El Mundo, por Laura Fernández [24/11/2011]

KÖNIGSBERG, LA CIUDAD DEL SUBMARINO
Laura Fernández

Mariano Veloy debuta en novela con las desventuras de un cardenal al borde de la muerte, enamorado de la futura cardenalesa de la terriblemente encantadora Königsberg